Biblioteca "Jorge Roa Martinez", Universidad Tecnologica de Pereira

HISTORIA DE LA BIBLIOTECA:

La biblioteca se inició el 12 de febrero 1962, con 1145 volúmenes y 123 títulos de publicaciones periódicas, en un aula de clases ubicada en el tercer piso contiguo a las oficinas de la Facultad de Humanidades y la Oficina de Planeación.(en esa época la entidad contaba con 64 estudiantes)



Harvey Delgado G.
El primer director profesional que tuvo la biblioteca, fue Harvey Delgado Gómez, Licenciado en Bibliotecología, egresado de la Escuela Interamericana de Bibliotecología en 1960, y quien dirigió los destinos de la biblioteca de 1962 a 1968. La primera secretaria de la biblioteca fue doña María Luisa Osorio. A Delgado le correspondió organizar la incipiente biblioteca, catalogar y clasificar los libros existentes. Delgado renunció a la biblioteca para dedicarse a atender sus negocios particulares en la ciudad de Pereira.


Edificio Antigua Biblioteca

A Harvey lo reemplazó en 1968, la Licenciada Libia Lotero de Gómez, pereirana, egresada de la promoción 1967 de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de Medellín y quien continuó con las labores de organización y tecnificación de la dependencia
Libia Lotero Marin

De 1969 a 1970, estuvo encargado Marco Gay Vela Ingeniero Electrónico de la Universidad Distrital. Marco era Maestro en Ciencias del Instituto Tecnológico de Monterrey y para la época se desempeñaba como Decano de la facultad de Ingeniería Eléctrica
Marco Gay Vela

En 1970 fue nombrada como Directora de la biblioteca Cilia Libreros Salamanca Licenciada en Bibliotecología, egresada de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia en 1963, quien la dirigió hasta 1973 y quien durante su administración le dió un enorme empuje, logrando posicionarla en la entidad.
Cilia Libreros Salamanca

Ella logró que las directivas suscribierán un convenio con el ICFES y el ICETEX para capacitar en la Universidad de Antioquia mediante la modalidad de condonación (el ICETEX daba un auxilio mensual y el ICFES una partida para respaldar a la universidad que se comprometía a contratar al becario por el doble del tiempo que hubiesen durado los estudios), a dos alumnos de la región, Saúl Sánchez Toro, manizaleño y Helver Salazar Cruz, palmirano.
Edificio Antigua Biblioteca

Al retirarse en 1973, Cilia Libreros, y habiendo culminado sus estudios en la Escuela Interamericana de Bibliotecología se presentó el recién Licenciado de dicha universidad, Saúl Sánchez Toro, a dar cumplimiento al contrato de condonación y fue nombrado como director a partir del 10 de julio de 1973 , cargo que ocupó hasta el 31 de octubre de 1982.
Saul Sanchez Toro


A Sánchez Toro le correspondió coordinar con los Arquitectos Elvira Fajardo y Francisco Londoño Marulanda, la construcción del primer edificio propio que tuvo la biblioteca y en el cual funcionó la dependencia hasta 1995.
Este edificio, inaugurado en 1975, fue diseñado inicialmente por el arquitecto Hernán Ramirez Villegas, uno de los mas prestigiosos de la ciudad.
La obra de ingeniería estuvo a cargo de la firma Villegas y Velez y la parte eléctrica a cargo de Instalaciones Electricas S.A. de Pereira.
La edificación tenía un área de 1.791,47 metros cuadrados distribuidos en cuatro pisos, tres de los cuales se destinaron exclusivamente para la Biblioteca. En el primer piso se ubicó la seccion de sistemas de la universidad, en el segundo piso la seccion de préstamos y la de Archivos y Documentos; en el tercer piso las oficinas de dirección, procesos técnicos y las colecciones general y de referencia de libros; en el cuarto piso se ubicó la hemeroteca y la colección de publicaciones seriadas y periodicas.
Antigua oficina de direccion.

Cuando inició labores la biblioteca en el nuevo edificio contaba con 10.000 libros y 614 titulos de publicaciones seriadas y una capacidad para albergar comodamente a 200 usuarios. La Universidad tenía 2.000 estudiantes.

En el año 1977 se inició la publicación de la serie Arte y Cultura, impresa en su mayoría en los talleres de la Penitenciaria Central de Colombia, Bogotá y en la cuál se incluyeron obras de destacados literatos y artistas de la ciudad.
Prestamos Antigua Biblioteca


La colección se inició con las obras ganadoras del "1er concurso de cuento Jorge Roa Martinez" que promovió la biblioteca en todo el país y el cual tuvo una enorme acogida entre los literatos del Departamento del Risaralda.

Las obras publicadas fueron:

No. 1. El esqueleto del diablo y otros cuentos. Por Jorge Gómez Gómez. Pereira: Universidad Tecnológica, 1977. 59p.

No. 2. Camino de la Tierra. Poemas de Luz Amparo Palacios Mejía. Pereira: Universidad Tecnológica, 1977. 68p.

Biblioteca Universidad Tecnologica de Pereira
Publicaciones de la Biblioteca, 1974-1992
No. 3. El Hombrecito y otros cuentos : Antología del Concurso de Cuentos "Jorge Roa Martínez", 1976. Pereira: Universidad Tecnológica, 1977. 59p.

No. 4 El Deporte Indígena en América Latina. Por Hugo Ángel Jaramillo. Pereira: Universidad Tecnológica, 1977. 118p.

No. 5 Dialéctica trágica en Vargas Vila. Por Hernando Murillo Bustamante Pereira: Universidad Tecnológica, 1990. 392p.

No. 6. Repertorio bio- bibliográfico del Risaralda: Quien es Quien en Risaralda. Compilación por Saúl Sánchez Toro. Pereira: Universidad Tecnológica, 1978

No. 7 La Hermana y otros cuentos. Antología del Concurso de Cuentos "Jorge Roa Martínez", Pereira: Universidad Tecnológica, 1978. 32p.

En 1974, la biblioteca publicó el Quien es Quien en la Bibliotecología Colombiana una importante obra de referencia biobibliografica de interés bibliotecario y el Quien es Quien en Risaralda una obra de referencia con la biografía de los mas importantes personajes pereiranos y risaraldenses de la época.
Colección General Btca. antigua


En el año de 1974 se le dio a la biblioteca una estructura técnica y se la colocó en el orden jerárquico de Departamento dentro de la organización de la entidad.


Su organización interna estaba dividida de la siguiente manera :

1. Sección de Servicios al Público: Esta sección fue creada por acuerdo No. 002 del Consejo Superior de la UTP (1974) y comprendía las siguientes secciones : Sección de circulación y préstamo, Sección de Referencia, Hemeroteca, Control y vigilancia.

2. Sección de Procesos Técnicos : Creada mediante acuerdo No.. 005 de febrero 22 de 1971, del Consejo Superior, esta sección estaba dividida asi: Sección de catalogación y clasificación, Sección de Canje y Donación.

En 1980 se le agregó el Centro de catalogación Cooperativa Centro-occidental

3. Sección de Archivos y documentos : Se creó en base a la necesidad de la Universidad de sistematizar la organización y funcionamiento de sus archivos. fue creada mediante acuerdo No. 013 de abril 29 de 1976 del Consejo Superior, sus secciones eran : Sección de archivos, Sección de correspondencia y mensajería, Sección de microfilmación. En su organización debemos destacar el apoyo prestado por el ICFES y la Universidad de Antioquia, en cabeza del director de archivos de esa entidad, Dr. Robertulio Rojas Panesso quien fue el alma y motor principal de la organización de la dependencia y de los archivos de la UTP.
Universidad Tecnologica de Pereira
Paseo funcionarios UTP, 1975



El grupo de colaboradores que trabajó con Saúl Sanchez fue en un principio: Norma Henao Campuzano, Julieta Ramirez , Adíela Gonzales Mejía y Martha Jaramillo Quadros, quienes en distintos periodos ocuparon la Secretaria de la dependencia, Melva Carmona Jaramillo (todo el tiempo de la administración Sanchez fue la Jefe de Archivos y Documentos), Diego Osorio (estudió Derecho y posteriormente llego a ser Jefe de Personal de la UTP) Marco Aurelio Aristizabal Valencia (Estudio Licenciatura en Audiovisuales y posteriormente llegó a destacarse como político en Risaralda), Gloria Elena Velásquez, Amalia Sierra de Gómez, Amalia Hincapié Sierra (Estudió Bibliotecologia en la Universidad del Quindio y llegó a ser Directora de la Biblioteca), Carlos E. Cardona Patiño, Gonzaga Castro (Estudio Licenciatura en Audiovisuales y posteriormente llegó a destacarse como Decano de la facultad de Educación de la UTP) , Yelsy Valencia de Acosta (fue una de las mas eficientes colaboradoras de la administración Sánchez Toro, encargada en varias oportunidades de la dirección y posteriormente Titular de ella), Freddy Alberto Cardona, Zenayda Cifuentes, Ayda Rengifo, Héctor Fabio Gutiérrez Gómez, Carlos Julio Ramírez, Gloria Edith García Arenas (Estudió Ingeniería Industrial y posteriormente llegó a destacarse como política en Risaralda). Baltazar Trejos Arcila (qepd) y Juan de Dios Arcila (qepd).

De mención especial es Pamela Slingsby, de origen británico, quien llegó a Colombia en la Misión de los Cuerpos de Paz. Se vinculó a la biblioteca en 1972 y allí se inició en la sección de Procesos Técnicos.

En 1976, se inició la compilación de la Antología Poética de Pereira la más completa colección de poemas escritos a la ciudad o sobre la ciudad, y la cual desafortunadamente nunca llegó a publicarse quedando definitivamente en el anonimato.

Saúl Sánchez Toro fue beneficiado por la Organización de Estados americanos, OEA, con una beca para estudiar Maestría en Bibliotecología en la Universidad de Puerto Rico, titulo que obtuvo en 1981, y la Tecnológica a su vez le concedió Comisión de Estudios y en su reemplazo fue encargado Samuel Ospina Marín quien, para proteger la dependencia de los innumerables robos, mandó a cerrar la colección de libros al público.
Samuel Ospina Marín

A Sánchez Toro lo reemplazó Marco Aurelio Aristizabal Valencia. Durante su administración, se realizó el tercer concurso de cuento que organizaba la biblioteca, y que ganó el Profesor Eduardo López Jaramillo (qepd), Presidente de la Asociación de Amigos del Arte de Pereira; el 2º puesto lo ocupó Orlando Sierra Hernández (qepd), quien posteriormente llegaría a ser Jefe de redacción y Subdirector del periódico la Patria de Manizales y asesinado el 1º de febrero del 2002 y quien se caracterizó por llevar los problemas de la comunidad al debate público y por denunciar y cuestionar públicamente casos de corrupción; y el 3º puesto lo obtuvo Jorge Hernán Toro, de Pereira.
Marco A. Aristizabal V.


En su administración se adquirió la Microfilmadora RP1-16 mm que permitió guardar los documentos en un formato mas seguro.

Durante esta dirección, también, se nombró a Javier Quiceno Ramírez para administrar el Centro de Catalogación Cooperativa Centro occidental, CENCACCO que tenia la sede en la Universidad e imprimía fichas catalográficas para toda la región centro occidental del país (Risaralda, Caldas, Quindio, Tolima, Huila y Caquetá)


En 1993 se nombró como directora de la biblioteca a Yelsy Valencia Restrepo quien trabajó en la dirección hasta 1995.
Yelsy Valencia Restrepo


A Yelsy, le sucedió en la dirección Pamela Slingsby, británica nacionalizada en Colombia y a quien le correspondió en el año de 1995 trasladar la biblioteca al nuevo edificio. Durante su periodo la biblioteca comenzó a llamarse BIBLIOTECA JORGE ROA MARTINEZ según acuerdo 023 del Consejo Superior del 26 de julio del mismo año. Durante su administración se le inyectó a la dependencia una dinámica que logró posicionar la dependencia a la altura de las más importantes secciones administrativas y académicas de la Universidad.
Pamela Slingsby


En el año 2000 se encargo de la dirección a María Amalia Hincapié Sierra egresada del Programa de Información y Documentación de la Universidad del Quindío y quién logró una gran integración de la biblioteca con los docentes y estudiantes del claustro académico.
Amalia Hincapie S.

Del 2000 al 2001 se encargó de la dirección a la bibliotecóloga Gloria Elena Moreno egresada del Programa de Información y Documentación de la Universidad del Quindío quien hizo continuidad a los programas de su predecesora.
Gloria Moreno

En el año 2001 se vinculó a la dirección la Licenciada en Bibliotecología de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la universidad de Antioquia, Margarita Fajardo Torres.

Durante su administración se cambió el organigrama de la biblioteca quedando con la siguiente estructura: Dirección, Area Desarrollo de Colecciones, Selección y adquisición, Procesos Técnicos, Area de Servicios al Público, Circulación y prestamos, Referencia. Hemeroteca, Servicio de Información Virtual, Bibliotecas Satélites (Medicina y Centro de Documentación de Eléctrica), Salas especiales (Colección Jorge Roa Martínez, Sala Ecorregión )

Tambien durante la administración de Margarita se instaló el programa Oracle Libraries y se automatizó la biblioteca configurándose una red de datos interna que administra la información de libros, otros documentos y revistas que a la vez tiene acceso a traves de pagina web para todos sus usuarios.

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Biblioteca Medica de la Universidad de Antioquia

La Sala de Historia de la Medicina de la Biblioteca Médica: quince años redescubriendo el pasado

por

Nora Helena López Calle*

Las bibliotecas, al igual que los organismos vivos, se van formando de a poco, desde su misma concepción en la mente de soñadores en paraísos cubiertos de libros, pasando luego por las distintas etapas del crecimiento: un nacimiento doloroso pero siempre bienvenido, una infancia llena de promesas, la adolescencia con sus inquietudes y alegrías y la edad adulta en la que prevalece la sabiduría, pero es un crecimiento en el que se elimina la última de las etapas, la vejez, porque no concebimos bibliotecas ancianas sino maduras por el cúmulo de experiencias y conocimientos que han ido adquiriendo a través de los años.


Y así se forjó nuestra Biblioteca Médica: nació al mismo tiempo que la Facultad de Medicina en 1871, cuando sus fundadores intuyeron que no era posible formar profesionales sin el respaldo de una adecuada colección de materiales de estudio; y al igual que su progenitora, la biblioteca se fue fortaleciendo con el tiempo mediante la incorporación de colecciones, unas adquiridas con sus propios recursos, otras recibidas en herencia como la proveniente de la Academia de Medicina de Medellín que le dio el espaldarazo definitivo para convertirse desde sus inicios en una de las más prestigiosas y completas del país. En esos primeros años, la Biblioteca tuvo un acento netamente francés en sus colecciones, ya que eran franceses los médicos que en ese entonces señalaban el rumbo de la ciencia.
Durante casi un siglo, desde 1871 hasta 1953, la Biblioteca estuvo a cargo de destacadas figuras de la medicina antioqueña que, con mística y generosidad, contribuyeron a su crecimiento, estuvieron presentes en su nacimiento, su infancia y su adolescencia, dotándola de un carácter y de un estilo que la han acompañado hasta el presente. La filantropía fue su rasgo inicial y su vocación de servicio se hizo evidente con el doctor Julio Tobón R. director de la Biblioteca a principios de los años cincuenta; quien de su propio peculio adquiría los textos que los estudiantes requerían y los prestaba a domicilio. Ahora que estos gestos no se repiten porque las Bibliotecas de la Universidad disponen de un presupuesto generoso, continúa inalterable ese afán de servir sin reparar en sacrificios o anteponer intereses personales.
1953 marca una fecha definitiva en la consolidación de la Biblioteca, ya que es el inicio de su edad adulta pues es el año en que se nombra por primera vez como directora a una profesional en Bibliotecología, Dora Seltzer, quien la organiza técnicamente; a partir de ahí sus colecciones se enriquecen y recibe apoyos internacionales, entre ellos de las fundaciones Rockefeller y Kellog que le permiten formar una valiosa colección de revistas y adquirir tecnología de la época; en fin, la biblioteca atraviesa por un período de bonanza y esplendor que la convierte en un referente nacional y que se prolonga en el tiempo con la dirección de Melba Aristizábal.
Con la creación en 1969 del Departamento de Bibliotecas, la Biblioteca Médica entra a formar parte del sistema, pierde su autonomía y, en cierta forma, también las ventajas de depender administrativamente de una facultad poderosa y reconocida, pero gana en integración a una dependencia de la universidad exclusivamente dedicada al suministro de información para apoyar sus programas docentes, investigativos y de extensión.
En esta época de madurez, la Biblioteca Médica vive momentos de contraste: del esplendor de los años 50 pasa a los difíciles de los años 80, cuando los recursos del Departamento de Bibliotecas caen abruptamente y no es posible incluso, adquirir los textos más elementales de la medicina, al igual que su importante colección de revistas se ve interrumpida; es la época en que como graciosamente decía el Dr. Arturo Salgado: “En esta biblioteca todo es viejo, hasta sus empleados”. Y nuevamente, vive la bonanza a partir de 1992 cuando la Universidad dota al Sistema de Bibliotecas de un presupuesto fijo y creciente.
¿Y cuándo surge la idea de una sala patrimonial para la Biblioteca Médica? Yo creo que siempre estuvo presente en la mente visionaria de quienes dirigieron la Biblioteca porque conservaron sus ejemplares más antiguos sin caer en la tentación, muy común en nuestro medio, de desecharlos en aras a la modernidad. Pero fue AMPARO RESTREPO MORENO, directora entre 1975 y 1992 quien tuvo la idea de crear un espacio destinado para ello. A esa sala que tenía el llamativo nombre de “JUAN CANCIO”, fueron llevados los libros más antiguos y, poco a poco, fue formándose una respetable colección con la idea de que estuviera al servicio de los estudiosos en el tema.
Amparo alcanzó a realizar acciones significativas como la selección de los materiales ya almacenados en la Sala, y para ello, llamó a los integrantes del Comité de Historia de la Medicina de la Facultad y a eminentes profesionales de las distintas especialidades que dieron su concepto. Doctores como Marta Lyliam Correa, Alberto Betancur, Juan José Sarmiento, Juan José Acosta, Tiberio Álvarez, Jorge Holguín y muchos otros igualmente generosos con su tiempo fueron impulsadores de la idea y partícipes en esta etapa de formación.
Pero Amparo no pudo terminar su tarea porque fue trasladada a la Biblioteca Central en 1992 y me correspondió a mí, como su sucesora, hacer realidad su sueño; sin embargo, fue ella la artífice de la creación de una Sala que reunió en forma organizada y funcional la importante colección que la biblioteca tenia diseminada en diferentes lugares. Fue su sensibilidad, su profundo amor por la historia y su reconocida capacidad profesional lo que hizo posible esta realidad.
Un hecho clave marca la implementación de la Sala y fue la alianza con la Escuela Interamericana de Bibliotecología para desarrollar una tesis denominada “Proyecto para la creación de la Sala de Historia de la Medicina en la Biblioteca Médica de la Universidad de Antioquia”, a cargo de las estudiantes María Ciliria Caro Duque Y Nancy Astrid Suárez Aguirre. Esta tesis, elaborada en el transcurso del año 1993 sentó las bases para su organización y funcionamiento mediante un estudio serio, técnico y rigurosamente elaborado.
Las estudiantes realizaron una investigación, tanto en el ámbito nacional como internacional, para conocer el estado del arte en esta materia y así pudieron detectar que en el campo nacional solo se contaba con colecciones de historia de la medicina en la Universidad Nacional de Bogotá y en la Universidad de Caldas, en esta última más de carácter personal que institucional, pero ninguna de las dos organizada técnicamente. En el exterior se apoyaron en las políticas de la más importante colección a nivel mundial: La National Library of Medicine, de Washington. Precisamente de ella adoptaron la norma de considerar como histórico todo material bibliográfico anterior a 1950, sin argumentaciones de ninguna otra índole.
Aparte de la definición de lo que se considera material histórico, la tesis aportó los lineamientos para el funcionamiento de la sala como son los objetivos, las funciones, el personal, los usuarios, la preservación y conservación del material bibliográfico, el procesamiento técnico y los servicios a implementar.
Para determinar el perfil de usuarios y el tipo de servicios, las estudiantes se apoyaron en una encuesta, así como en los existentes en la propia biblioteca médica y los que funcionan en otras Salas, principalmente en la ya mencionada National Library of Medicine.
Puede decirse, entonces, que 1993 es el año de creación de la Sala de Historia de la Medicina porque con los elementos proporcionados por las estudiantes de la Escuela Interamericana de Bibliotecología, se tomó la decisión de dar inicio formal y oficial a este sueño. Con el concurso de todo el personal de la biblioteca médica, contando con su enorme mística y su reconocido sentido de pertenencia, se iniciaron los trabajos: de manera rápida se configuró la colección, tomando como base la fecha de 1950 hacia atrás y como temática la estrictamente médica, lo que dio lugar al traslado a otras bibliotecas, entre ellas la central y la de odontología, de sus materiales respectivos. Los libros fueron organizados en los estantes de acuerdo a su clasificación y se formó un fichero aparte con los registros del material existente.
Decirlo ahora resulta sencillo, pero fueron interminables y agotadoras las horas destinadas a darle forma a esta colección, moviendo estantes, reubicando libros, separando los que requerían algún tipo de conservación en medio de un ambiente cargado de polvo no solo por la antigüedad misma de los materiales sino por el abandono al que estuvieron sometidos durante largo tiempo, lo que nos obligaba a protegernos con guantes y máscaras. Muchos empleados del hoy Sistema de Bibliotecas de la Universidad aportaron no solo su trabajo incansable sino que fueron protagonistas de primer orden en la concreción de este sueño.
Ahora sí podíamos ufanarnos de tener una verdadera Sala de Historia y, de hecho, su inauguración se efectuó el 8 de noviembre de 1993, pero aún nos faltaba un componente muy importante: el personal especializado, y es así como en 1994 se nombra un historiador para que se haga cargo de ella; se designa a Fredy Valderrama Cáliz, quien desde esa fecha ha sido su conductor; su título de historiador, sus contactos con los colegas de la profesión, su afán por posicionarla en el lugar que se merece, han posibilitado los logros obtenidos.
El paso siguiente fue la automatización de las colecciones utilizando el sistema OLIB, trabajo realizado por el bibliotecólogo Carlos Cadavid, quien con sus conocimientos y su experiencia en bibliotecas médicas, enriqueció los registros existentes.
Pero esta historia estaría incompleta si no mencionáramos a las personas que la hicieron posible aparte de los ya enunciados; aquí aparecen en este recuento los decanos y directores del Departamento de Bibliotecas y de la Biblioteca Médica, los miembros del Comité de Historia de la Medicina, de la Academia de Medicina de Medellín, los integrantes de las Facultades de Historia de la Universidad de Antioquia y Nacional y todos aquellos investigadores que con su presencia, sus cuestionamientos, sus sugerencias le han dado vida y sentido a esta sala.
Y cómo no mencionar también de manera destacada a quienes son los verdaderos protagonistas de esta aventura del saber: Los libros. Libros de medicina sí, todos ellos, pero con características únicas, verdaderas antigüedades como La Opera Omnia, escrita por Marcelo Malpighi y publicada en latín, en Londres en 1686, el libro clásico de Andre Vesale: De Humani Corporis; un tratado completo de la anatomía del hombre: Anatomía de Testi, que es a la vez una auténtica obra de arte, escrita por Leo Testud; el trabajo de Tomás Quevedo Restrepo de 1833 en el que describe la legendaria forma de realizar la trepanación del cráneo desde los Incas hasta su época, y donde detalla la primera neurocirugía que se hizo en Medellín y en Latinoamérica.
Revisando los antiquísimos estantes encontramos también la primera tesis de grado de la Facultad de Medicina y Cirugía, una contribución al estudio del tratamiento de la Infección Puerperal, escrita en 33 páginas por Francisco Gómez E. en 1897 y la primera publicación de la Facultad de Medicina: Anales de la Academia de Medicina de Medellín y tantas y tantas otras obras de incalculable valor científico y médico, que sería interminable enumerar; son cerca de 10.000 volúmenes en los que se conjuga lo mejor de la medicina francesa con los albores de la antioqueña y la colombiana.
Por entre sus estantes desfilan permanentemente investigadores ávidos de leer en las fuentes originales, animados por diferentes motivaciones: ya sea por el interés de conocer los fundamentos de la medicina que les sirvan para validar las evidencias, o con fines de publicación de trabajos científicos, libros o tesis que, como la del Doctor Adolfo León González Rodríguez, “Los modelos educativos, las disciplinas, los saberes y las practicas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia 1930-1970”, fue laureada por la Universidad Nacional después de 12 años en que ningún trabajo recibía esta distinción, o simplemente por el placer de develar un pasado rico en hallazgos.



En estos quince años se han realizado diversas tareas que se ajustan perfectamente a los objetivos trazados desde sus inicios: promoción de sus colecciones entre la comunidad universitaria, particulares e interesados en el tema, fomento de la historia de la medicina en nuestro medio, participación en eventos del área, contacto directo con sistemas de información, entidades y personas dedicadas al tema, realización de tertulias y conversatorios, suministro de servicios de asesoría, consulta y localización de información. Y todo con una finalidad: darle vida a una colección que es un auténtico patrimonio nacional y que tiene mucho que aportar al desarrollo científico de nuestro país.


Pero superada esta etapa inicial en la que se forjó su destino, la Sala enfrenta nuevos desafíos: debe abrirse al exterior, poner sus colecciones más representativas en internet, establecer convenios de cooperación con las más importantes colecciones patrimoniales de todo el mundo, servir de laboratorio para la creación de salas similares en el país, tecnificar la preservación de sus materiales, tareas que seguramente enfrentará con la mente dispuesta a la apertura y al cambio, como ha sido tradición en la larga historia de la Biblioteca Médica.

Han sido quince años de satisfacciones, de aprendizajes, de experiencias; en estos años todo ha sido ganancia, hemos abierto una senda en el país en un campo aún inexplorado pero de enorme potencialidad, hemos contribuido a difundir nuestra historia médica, hemos enriquecido el acervo bibliográfico y sobre todo, hemos podido servir de puente entre los estudiosos y amantes del tema y su materia prima que son los libros. Por ello, hoy podemos decir con orgullo que somos constructores de nuestra propia historia.
Una historia hecha de esfuerzos, de compromiso, de sueños y de un enorme sentido de respeto por el pasado, orgullo por el presente y optimismo por el futuro de una Biblioteca que es emblema de la medicina antioqueña.


Colección Patrimonial "Historia de la Medicina"


* Artículo de Nora Helena López Calle, Ex Directora del Sistema de Bibliotecas, con motivo de los 15 años de la Colección Patrimonial de Medicina.

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Biblioteca "Pompeyo Molina", Universidad de Sucre

La Universidad de Sucre fue creada en el mes de octubre de 1977, por el gobernador de Sucre, don Rafael Vivero asesorado por la Asociación de Departamentos de la Costa Atlántica (SIPUR). Y en efecto, presentó el proyecto de ordenanza ante la Asamblea Departamental, donde se solicitaba facultades para crear, organizar, reglamentar y poner en funcionamiento un Instituto de Educación Superior, que sería llamado Universidad Tecnológica de Sucre



La Universidad de Sucre fue creada en el mes de octubre de 1977, por el gobernador de Sucre, don Rafael Vivero asesorado por la Asociación de Departamentos de la Costa Atlántica (SIPUR). Y en efecto, presentó el proyecto de ordenanza ante la Asamblea Departamental, donde se solicitaba facultades para crear, organizar, reglamentar y poner en funcionamiento un Instituto de Educación Superior, que sería llamado Universidad Tecnológica de Sucre



El 24 de noviembre de 1977, y siendo ya Gobernador del Departamento de Sucre, don
Ramiro Torres Vergara, se sancionó la Ordenanza número 01 que creó la Universidad de Sucre y le confirió facultades al Gobernador para organizar y reglamentar el funcionamiento de esta Institución. Este acto ordenanzal marca un hito en la vida del departamento de Sucre ya que a través de él se constituyó el más robusto motor para el desarrollo del Departamento.

El 7 de diciembre de 1977 y mediante convenio con la Universidad Nacional de Colombia se nombró a Víctor Albis González como su primer Rector y se inició la organización académica y administrativa. El 5 de agosto de 1978, con la presencia del Director del ICFES y los Rectores de las Universidades de la Costa se hizo apertura formal y solemne de la Universidad de Sucre y con ello la iniciación de labores académicas. Se le otorgó el reconocimiento como Universidad a través de la Resolución número 1064 del 3 de abril de 1995, expedida por el Ministerio de Educación Nacional

La Biblioteca se inició cuando inició labores la Universidad en el año 1978, desde el comienzo mismo de la actividad académica en la Universidad.

Se le dió el nombre de Biblioteca “Pompeyo Molina” en honor al ilustre poeta y escritor sincelejano quien en su producción literaria resume una expresión sencilla, romántica y de nostalgia por su tierra.

La Biblioteca funcionó en sus comienzos en la sede del antiguo hospital San Francisco de Asis. Las colecciones y servicios quedaban en el ala derecha y la dirección y secretaría en el ala izquierda contiguo a la Vicerrectoría Administrativa y la Oficina de Planeacion.

En mayo de 1993 fue trasladada a su sede actual en Puerta Roja

En el 2004 se terminó la construcción de sus instalaciones en Puerta Roja

Directores:

El primer bibliotecario que tuvo la dependencia fue Edmundo Albis González, quien con su hermano Víctor, Rector de la entidad, se encargó de darle forma, adquirir obras (libros y revistas) y de ponerla al servicio de los alumnos. Los dos hermanos, unos amantes de los libros y la información fueron el alma de la dependencia.

Posteriormente, a fines de los 80 llegó Camilo Rojas León, Egresado de la Facultad de Bibliotecología y Archivística de la Universidad de la Salle (1978). Camilo venia de dirigir el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico CURLA, localizado en la ciudad de La Ceiba (Honduras). Fue el primer bibliotecólogo profesional en dirigir los destinos de esta biblioteca y a quien le tocó iniciar los procesos de tecnificación. Bajo su dirección se le dio a la biblioteca el carácter de División de Bibliotecas e Información Científica ubicándola como tal en el organigrama de la entidad.

Camilo Rojas Leon

Camilo Rojas trabajo en la División hasta principios de 1983. Su secretaria, durante el tiempo que estuvo en la dirección de la biblioteca fué doña Norma Cuello

El 8 de abril de 1983, asumió la dirección

Saúl Sánchez Toro
Saúl Sánchez Toro, bibliotecólogo egresado de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia (1973) y Magister en Bibliotecología de la Universidad de Puerto Rico (1981) quien trabajó bajo la Rectoría del Dr. Jorge Anaya Hernández y la Vicerrectoría Académica del Dr. Alfredo Salinas Arroyo y a quien le tocó continuar los procesos de su antecesor de consolidación y tecnificación de la biblioteca. Tuvo como colaboradores a Concepción Gutiérrez (Procesos Técnicos), Jorge Oviedo (Prestamos), Francisco Monterroza (Prestamos), Norma Cuello (Secretaria) a quien reemplazó Luz Mila Martinez, Carlos Galindo (Prestamos), María Helena Palacio (Hemeroteca) y contó con la asistencia profesional de una egresada de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de Medellín, la Lic. Manuela Arbelaez (qepd) quien se encargó durante un tiempo de promocionar y organizar los servicios.

Sánchez Toro estuvo vinculado a la dirección hasta el 15 de abril de 1985.

Irma Ochoa Castañeda
Irma Ochoa Castañeda egresada de la Facultad de Bibliotecología de la Universidad de la Salle de Bogotá, 1985, quien estaba en comisión de estudios en Bogotá desde 1979, asumió la dirección de la biblioteca en 1985. A ella le ha correspondido todo el proceso de modernización y automatización de la dependencia. El actual sistema de bases de datos (año 2008) en microisis se conformó bajo su dirección y la construcción del edificio que ocupa hoy en dia la biblioteca en Puerta Roja, se hizo bajo su coordinación.

Irma impulsó la creación de una Biblioteca especializada en ciencias de la salud y otra especializada en ciencias agropecuarias debido a la demanda particularizada de las dependencias o querían tener sus colecciones independizadas de la biblioteca Central

Ella es la autora de las actuales misión, visión y objetivos de la Division de Bibliotecas:

Misión
Promover, difundir y facilitar el acceso a la información relevante y oportuna, mediante modernas tecnologías que ayuden a fortalecer y generar nuevos conocimientos en las actividades de investigación, docencia y extensión de la Universidad de Sucre

Visión
La Biblioteca de la Universidad de Sucre será una unidad de información que incorporará tecnologías de punta en sus procesos, con un equipo humano calificado, un ambiente pedagógico, combinando lo virtual con los servicios presenciales, para facilitar el acceso a la información bibliográfica

Objetivos

  • Ofrecer servicios de información a los usuarios para apoyar las labores docentes, académicas, investigativas y de extensión de la Universidad de Sucre

Recursos humanos

  • Una directora, profesional en bibliotecología
  • Técnicos/profesionales: 6
  • Personal auxiliar: 2
  • Secretaria: 1

Fondo bibliográfico

La biblioteca actualmente (año 2008) está compuesta por colecciones de Libros, revistas y CD-Rom.

La de libros la conforman 14.900 volúmenes, la de revistas 39 títulos y la de CD-Rom: 6 titulos.

Las adquisiciones se hacen por Canje, donación y compra

La Universidad ofrece en canje la Revista Musanga que se publica anualmente


Áreas temáticas de la colección

  • Educación

Procesamiento de la colección

  • Tipo de procesamiento: Automatizado
    • Programa informático (Software): Micro-Isis
    • Catalogación: AACR2
    • Clasificación: Dewey

Servicios que presta

  • Préstamo interbibliotecario y personal
  • Facilita información mediante consulta a base de datos on line y reprografía

Bases de datos

  • Número de bases de datos: 2

USLIB (colección de libros)

  • Área temática: Agropecuaria, salud, biología, ingeniería, matemáticas
  • Actualización: Mensual
  • Volumen de referencias: 14.900
  • Sistema de acceso: Acceso local

USMAG (colección de revistas)

  • Área temática: Agropecuaria, salud, biología, ingeniería, matemáticas
  • Actualización: Mensual
  • Volumen de referencias: 14.900
  • Sistema de acceso: Acceso local

Usuarios

  • Estudiantes, profesores, investigadores y público en general

Cooperación

  • Coopera con otras instituciones como CONIF
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Biblioteca Nacional de Colombia

Cuentan los libros y las voces del pasado que en el Siglo XVIII, durante el gobierno del virrey Manuel de Guirior se dio la orden de fundar la Real Biblioteca Pública de Santafé de Bogotá, cumpliendo la idea de don Francisco Moreno y Escandón, quién propuso como útil y necesario para el fomento de las letras, el establecimiento de una biblioteca pública, en la cual se deberían clasificar los libros que contenían doctrinas perjudiciales para el conocimiento y sabiduría de la sociedad.



Francisco Moreno y Escandón

Cuentan los libros y las voces del pasado que en el Siglo XVIII, durante el gobierno del virrey Manuel de Guirior se dio la orden de fundar la Real Biblioteca Pública de Santafé de Bogotá, cumpliendo la idea de don Francisco Moreno y Escandón, quién propuso como útil y necesario para el fomento de las letras, el establecimiento de una biblioteca pública, en la cual se deberían clasificar los libros que contenían doctrinas perjudiciales para el conocimiento y sabiduría de la sociedad.

Francisco Moreno y Escandón nació en la ciudad de Mariquita, cursó latinidad y letras humanas en el Colegio Seminario de San Bartolomé, posteriormente estudió filosofía y obtuvo los grados de bachiller y maestro en esa facultad. Ostentó el cargo de Fiscal Protector de Indios de la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada y fue la figura principal de la Real Junta de Temporalidades y de la Junta Superior de Aplicaciones, que tenía como misión administrar y distribuir la fortuna de los jesuitas.

Gracias a su solicitud, la Biblioteca se inauguró el 9 de enero de 1777 y su primer acervo bibliográfico lo conformó la colección que pertenció a la compañía de Jesús.

Arquitectura

Su primera sede fue el hoy remodelado palacio de San Carlos, donde se encuentra ubicada la cancillería colombiana. Después de estar allí por 46 años, la biblioteca es trasladada por el general Francisco de Paula Santander al edificio de las Aulas de San Bartolomé, lugar que ocupa en la actualidad el Museo de Arte Colonial, es allí donde recibe el nombre de Biblioteca Nacional y perdura durante 115 años.

Foto de archivo - Biblioteca 1.938A mediados del Siglo XX, en el año de 1938 la biblioteca se traslada a su actual sede, ubicada en la calle 24 entre carreras 5ª y 6ª. El edificio tiene un área de 11.340 m2, 2 sótanos, 4 pisos y una cúpula.

En 1976, mediante Decreto Nº 287, la Biblioteca Nacional es declarada Monumento Nacional. "... constituida por su colección de libros raros y curiosos, hemeroteca, manuscritos e impresos y los fondos que la componen, junto con el edificio de la Biblioteca Nacional"; razón por la cual "...este patrimonio formará un conjunto que en ningún caso podrá fraccionarse, segregrase, ni dividirse".

Un tesoro de letras y palabrasFoto de archivo

La Biblioteca Nacional posee, preserva y protege el mayor tesoro de letras y palabras que tiene nuestro país, ya que hacen parte de sus fondos 30.000 volúmenes de libros raros y curiosos publicados entre los siglos XV y XVIII, que constituyen una fuente importante para la investigación histórica y cultural del país.

Custodiando la Prensa

La hemeroteca nacional "Manuel del Socorro Rodríguez" custodia 22.000 títulos de publicaciones seriadas. Acá encuentra desde el primer periódico colombiano "Papel periódico de Santafé", hasta las recientes publicaciones seriadas editadas en el país.

Directores que dejaron huella!

Daniel Samper OrtegaDestacando la colaboración del primer bibliotecario Anselmo Álvarez, quien organizó la biblioteca fue Manuel del Socorro Rodríguez, que ostentó el cargo de Director durante 29 años y fundó el periodismo en Colombia.

Otros protagonistas de la historia colombiana que dirigieron la Biblioteca Nacional fueron, José María Quijano Otero, Miguel Antonio Caro, Marco Fidel Suárez, Ricardo Carrasquilla, José María Rivas Groot, Daniel Samper Ortega, Eduardo Carranza y Gullermo Hernández de Alba, Ana Roda Fornaguera, Juan Gustavo Cobo Borda, Margarita Valencia Vargas, Carlos José Reyes, Carlos Enrique Ruiz, Catalina Ramirez Vallejo entre muchos más...

Nuevos tiempos...Foto por: Nicolás Montañez

Años más recientes, y con el fin de ampliar espacios para las colecciones se remodelaron algunas zonas interiores. Se organizó el área para los talleres de conservación, encuadernación y microfilmación, y al costado occidental de la Biblioteca se trasladó el Centro de Documentación Musical de la Dirección de Artes del Ministerio de Cultura.

Se remodelaron los sótanos del edificio y se construyeron los depósitos de Hemeroteca, un centro cultural conformado por la galería Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, el Auditorio Germán Arciniegas con capacidad para 180 personas y la Librería Mosaíco; así como una plazoleta cultural y el servicio de parqueadero. Se recuperaron los prados y jardines exteriores; y se restauraron los vitrales de la parte central del edificio.

Cambios institucionales!!

Desde sus inicios la reglamentación y los nombramientos de la biblioteca dependieron del poder ejecutivo nacional. Como ejemplo de ello, se aprecian los cambios a continuación:

  • En 1826 la ley federal Nº26 incorpora a la biblioteca como establecimiento instruccionista, que significaba dependencia inmediata del rector de la Universidad Nacional, integrando al Director de la biblioteca como miembro permanente de la Junta de Inspección y Gobierno de la Universidad, así como del Gran Consejo Universitario.
  • En 1968 con la creación de Colcultura, las entidades que hacían parte del Ministerio de Educación, como la Biblioteca Nacional, fueron adscritas al nuevo instituto.
  • En 1998 la División de Bibliotecas Públicas que pertenecía a la Dirección de Comunicaciones de Colcultura, se integra a la Biblioteca Nacional.
  • En 1993 la Biblioteca Nacional adquiere el carácter de unidad administrativa especial, dependiente del Instituto Colombiano de Cultura, y en 1997 se incorpora al Ministerio de Cultura.
  • En 2002 en cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo 2003 - 2006 "Hacia un Estado Comunitario", se puso en marcha bajo la responsabilidad del Ministerio de Cultura el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, con la meta de fortalecer aproximadamente 500 bibliotecas públicas del país.
  • El más reciente cambio se realizó en el año 2004 al incorporar el Centro de Documentación Musical como un grupo de trabajo dependiente de la Biblioteca Nacional.
Pero sin duda, uno de los alcances más significativos de la Biblioteca Nacional en estos últimos años ha sido la consolidación del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, que desde 2002 y hasta la fecha ha dotado las bibliotecas públicas de 722 municipios en toda Colombia.

Este Plan, que hoy se constituye en ejemplo para el mundo, lidera la política de promoción de lectura en el país, promoviendo el acceso de toda la población a la información, conocimiento y entretenimiento que proporcionan los libros y las nuevas tecnologías de la comunicación. Este año, la Biblioteca Nacional tendrá como meta la dotación de 90 bibliotecas, de las 340 que faltan por atender en todo el territorio nacional.

También es de destacar que, cumpliendo con su objetivo de recuperación, protección y divulgación de la memoria documental del país, la Biblioteca Nacional, a través de su Centro de Documentación Musical, lleva a cabo proyectos de digitalización de la información, mediante la producción de medios escritos, sonoros y audiovisuales, que facilitan la conservación y transmisión de la tradición oral y escrita de las comunidades.

Uno de estos exitosos proyectos es el Mapa de la Cartografía Musical de Colombia, cuya primera fase fue presentada públicamente a finales del 2007 y hoy se puede consultar a través de los sitios web www.sinic.gov.co y www.mincultura.gov.co

Informacion tomada de:

http://www.bibliotecanacional.gov.co/eContent/newsdetail.asp?id=58&idcompany=3

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La sede de la Biblioteca Nacional de Colombia cumple 70 añosLa sede de la Biblioteca Nacional cumple 70 años

Autor: Ministerio de Cultura

El edificio Art Decó que alberga el patrimonio bibliográfico de la nación cumple 70 años. Sus salones y rincones han sido testigos de ilustres visitantes y custodios de tesoros invaluables. Conozca la historia que se esconde tras esta edificación de 11.340 metros cuadrados.

En sus ratos de ocio, un joven estudiante de derecho de la Universidad Nacional y futuro Premio Nobel de Literatura encontró un refugio para pasar las horas muertas bogotanas enriqueciendo su espíritu sin descuadrar su bolsillo. Se trataba, claro, de Gabriel García Márquez, quien disfrutaba de la lectura acompañado de los grandes compositores que hacían parte de la colección de la sala de música de la Biblioteca Nacional, situada entonces en el segundo piso, experiencia de la cual queda un párrafo entrañable que podemos leer en sus memorias.

Hoy, como entonces, muchas personas visitan diariamente la Biblioteca en su bello edificio Art Decó ubicado en Bogotá, en la calle 24 entre carreras 5ª y 6ª , elevado por Decreto 287 de 24 de febrero de 1975 a la categoría de Monumento Nacional.

Pero esto no siempre fue así, cuando Daniel Samper Ortega se posesionó como Director de la Biblioteca Nacional, el 1 de febrero de 1931, la Biblioteca Nacional quedaba en el edificio de las Aulas, actual Museo Colonial, a donde había sido trasladada por decreto del General Santander en 1823. Muy pronto, el recién nombrado director descubrió que una de las tareas fundamentales que debía realizar era la construcción de un moderno edificio para la Biblioteca, pues la sede de ese entonces no cumplía con los requerimientos que un lugar como este exigía.

Con el apoyo de algunos de los agentes del gobierno, Samper Ortega consiguió el impulso para poner en marcha su proyecto, y se documentó solicitando información sobre las más modernas bibliotecas del mundo.

En junio de 1932, el arquitecto Alberto Wills Ferro se sumó a este proyecto proponiendo para su tesis doctoral unos planos para la construcción de la Biblioteca Nacional. La Dirección de Edificios Nacionales, presidida por Pablo de la Cruz y Eusebio S. de Santamaría, modificó algunos aspectos de estos planos.en cuanto a diseño y ornamentación se refiere. Del diseño original se conservó casi todo y no se tocó la lucerna que iluminaba la sala principal de lectura (idea tomada de la Biblioteca del Congreso en Washington) que fue modificada para dar paso a un hall central en la reestructuración a que fue sometido el edificio en 1976 con motivo de los 200 años de la Biblioteca, trabajos que se adelantaron con planos y bajo la dirección del arquitecto Jacques Mosseri.

Finalmente, durante el primer gobierno de Alfonso López Pumarejo se trabajó duro en la construcción de la nueva sede de la Biblioteca Nacional situada en la esquina suroriental del Parque de la Independencia. El 20 de Julio de 1938 se inaugura con un Feria Internacional del Libro que sirve como abrebocas a los actos culturales programados por los diferentes estamentos gubernamentales con motivo de los 400 años de la fundación de Bogotá.

De entonces acá, los años suman 70 años de historia. Recordemos que la Biblioteca Nacional también sirvió de sede al Instituto Caro y Cuervo, al Instituto de Cultura Hispánica, el Archivo General de la Nación y la Academia Colombiana de la Lengua. En 1954, por solicitud del presidente de la República, el general Rojas Pinilla, la Biblioteca prestó los sótanos del edificio para la creación de la Televisora Nacional. Estos permanecieron ocupados durante 40 años. En 1996, con el retiro de Inravisión se remodelaron y se construyó un centro cultural compuesto por la Galería Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, el Auditorio Germán Arciniegas con capacidad para 180 personas y la librería El Mosaico.

A lo largo de estos años, son muchas las historias que se han tejido en sus salas de lectura, escritores e investigadores han madurado proyectos entre sus cuatro pisos, sus sótanos y su cúpula. El edificio con sus líneas rectas y elegantes permanece a la espera de nuevos visitantes. Hoy 70 años después, la sede de la Biblioteca Nacional sigue siendo un espacio idóneo para el disfrute y para la creación del conocimiento.

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Garantizar la recuperación, preservación y acceso a la memoria colectiva del país, representada por el patrimonio bibliográfico y hemerográfico en cualquier soporte físico; así como la promoción y fomento de las bibliotecas públicas, la planeación y diseño de políticas relacionadas con la lectura, y la satisfacción de necesidades de información indispensables para el desarrollo individual y colectivo de los colombianos..

Dentro de las funciones de la biblioteca se encuentran:

  • Asesorar al Ministerio de Cultura en lo concerniente a la formulación de políticas sobre el patrimonio bibliográfico y hemerográfico nacional
  • Orientar los planes y programas sobre creación, fomento y fortalecimiento de las bibliotecas públicas y mixtas y de los servicios complementarios que a través de éstas se prestan
  • Dirigir y coordinar la Red Nacional de Bibliotecas Públicas
  • Reunir, organizar, incrementar, conservar, preservar, proteger, registrar y difundir el patrimonio bibliográfico y hemerográfico de la Nación, sostenido en los diferentes soportes de información
  • Planear y diseñar políticas relacionadas con la lectura y su contribución al desarrollo educativo e intelectual de la población colombiana
  • Diseñar, organizar y desarrollar planes y programas de divulgación cultural del patrimonio bibliográfico que contribuyan a fortalecer la identidad nacional
  • Establecer y mantener relaciones con entidades nacionales e internacionales con el fin de promover y desarrollar programas conjuntos de divulgación e intercambio cultural, en los temas relacionados con el libro y la lectura
  • Brindar asesoría y colaboración a las diferentes entidades científicas, culturales y educativas que desarrollen programas de investigación y difusión cultural
  • Dirigir y coordinar la publicación de ediciones que contribuyan a la difusión del patrimonio bibliográfico nacional y a la divulgación de programas culturales
  • Fijar los derechos a cargo de los usuarios, cuando corresponda, por la utilización de sus servicios y bienes culturales, así como los derechos por documentos y publicaciones que emita.
    Senado de la República de Colombia, Decreto 1126 de 1999color

Ley de depósito legal [editar]

La ley de deposito legal está regulada por la Ley 44 de 1.993, el Decreto reglamentario No. 460 de marzo 16 de 1.999 y El Decreto 2150 de 1.995. Está ley recae directamente sobre la Biblioteca Nacional de Colombia y consiste en que cada uno de los editores de obras impresas, productores audiovisuales, productores fonográficos, y de videogramas deben entregar cierto número de ejemplares de sus obras impresas, audiovisuales o fonográficas, ya sean producidas dentro del territorio colombiano o importadas.

  • Para obras impresas, se deben entregar, dos ejemplares de cada una de las obras producidas dentro del territorio nacional a la Biblioteca Nacional de Colombia, un ejemplar a la Biblioteca del Congreso de la República de Colombia y un ejemplar a la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Colombia, salvo algunas excepciones en que el elevado costo de la edición o el corto tiraje de la publicación posibilitan entregar menos cantidad de copias.
  • Para audiovisuales y fonogramas, así como para obras editoriales que hayan sido importadas, tan solo se debe entregar un ejemplar a la Biblioteca Nacional.

Colección bibliográfica [editar]

Gracias a la Ley de depósito legal, la Biblioteca Nacional cuenta con cerca de dos millones de impresos dentro de los cuales se pueden encontrar verdaderas joyas editoriales de la historia colombiana y universal.

Su colección incluye 48 libros incunables universales, 610 volúmenes de manuscritos, numerosas ediciones elzevirianas, cerca de 30 mil libros publicados antes de 1800 y numerosos Libros Raros y Curiosos. Las primeras publicaciones colombianas de 1738 comparten su espacio con los primeros impresos de Perú y México (del siglo XVI). La Hemeroteca Manuel del Socorro Rodríguez cuenta con una completa colección de prensa colombiana del siglo XIX que incluye el Aviso del Terremoto, el primer periódico conocido en la historia de Colombia. La biblioteca tiene prácticamente todos los libros impresos en Colombia desde 1830.

Los más de 25 fondos particulares proceden de compras y donaciones de personalidades de la vida política y social colombiana: las colecciones de José Celestino Mutis, Eduardo Santos, Germán Arciniegas, Jorge Isaacs, Manuel Ancízar, Marco Fidel Suárez, Miguel Antonio Caro, Rufino José Cuervo entre otros. También posee obras pictóricas de valor histórico como las acuarelas de la Comisión Corográfica de mediados del siglo XIX y una amplia cantidad de fonogramas procedentes de la ley de deposito legal.

Dentro de sus ejemplares más valiosos se encuentran la edición de 1539 de "Los Cuatro Libros del Amadís de Gaula", de la cual no se conocen ejemplares en ninguna otra biblioteca del planeta; la primera edición de 1613 de las "Novelas Ejemplares" de Miguel de Cervantes, de la cual sólo se conocen cinco copias en todo el mundo; la primera edición de "La Hermosura de Angélica" (1602) y "Jerusalén Conquistada" (1609), ambas de Lope de Vega; la primera traducción de Petrarca al castellano, "Los Triunfos" de 1512; entre muchos otros ejemplares de enorme significación cultural.

FUENTES:

BADAWI, Halim. "Apuntes para una Biblioteca Imaginaria: Valor patrimonial y situación legal de las bibliotecas de Bernardo Mendel y Nicolás Gómez Dávila". En: Revista de la Escuela Interamericana de Bibliotecología. Medellín: Universidad de Antioquia, 2007.

CABARCAS ANTEQUERA, Hernando. El conjuro de los libros: La Biblioteca de Cervantes en la Biblioteca Nacional de Colombia. Bogotá: Biblioteca Nacional, 1997; 98 p.


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Biblioteca Universidad Antonio Nariño, Sede Manizales

Esta biblioteca se inició el 3 de marzo 1997 con la creación de la Universidad Antonio Nariño en Manizales. Se ubicó en el sexto piso del edificio de Aulas y Auditorio.
Su primera directora fue la Lic. Yolanda Mariño (qepd) , egresada del Programa de Ciencias de la Información de la Universidad del Quindío y a quien le correspondió la ardua labor de catalogar, clasificar y poner al servicio público la colección de la naciente biblioteca





Esta biblioteca se inició el 3 de marzo 1997 con la creación de la Universidad Antonio Nariño en Manizales. Se ubicó en el sexto piso del edificio de Aulas y Auditorio.

Yolanda Mariño
Su primera directora fue la Lic. Yolanda Mariño (qepd) , egresada del Programa de Ciencias de la Información de la Universidad del Quindío y a quien le correspondió la ardua labor de catalogar, clasificar y poner al servicio público la colección de la naciente biblioteca.

En febrero del 2000, bajo la Rectoría de la Doctora Gloria Mercedes Salazar, asumió la dirección la Lic María Clemencia Rivera Cruz también egresada del Programa de Ciencias de la Información de la Universidad del Quindío y a quien le correspondió automatizar todos los procesos de la biblioteca para lo cual se apoyó en el software Siabuc8 de la Universidad de Colima.

Clemencia Rivera Cruz


A su retiro en el 2001 fue reemplazada por Adriana Arango.

La biblioteca de la Universidad Antonio Nariño es una de las mas actualizadas de la ciudad ya que las directivas se han preocupado de dotarla de lo ultimo que sale al mercado bibliográfico.

Actualmente tiene una colección de aproximadamente 10.000 volúmenes.


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